Ir al contenido

OPINIÓN. El fantasma del castillo de Monterrei

JESUS MANUEL GARCÍA

No deja de ser un varapalo para la Axencia de Turismo de Galicia, para la Xunta en definitiva. Han convertido la fortaleza de Monterrei en un segundo parador de turismo en la comarca, existiendo otro a escasos metros del conjunto monumental; gastaron euros, muchos y ahora, convertido el castillo en parador, todo se ha llevado a cabo sin licencia. Decimos bien, sin licencia porque la que a la Xunta concedió la corporación municipal de Monterrei resulta que no se ajusta a derecho, en otras palabras, es ilegal. No hay, por tanto, a día de hoy, licencia que avale las obras llevadas a cabo en el castillo, trabajos, por otra parte no exentos de gran polémica por los destrozos que causaron en el monumento y por cómo se realizó. Eso le ha valido un informe negativo de la Academia de Bellas Artes Nuestra Señora del Rosario, que puso en solfa el modus operandi de este proyecto turístico. Pero no solo eso. El ya conocido como caso Monterrei es famoso en toda España, en todos los foros patrimoniales como ejemplo de tratamiento dudoso en un monumento. Se constituyó una plataforma ciudadana que lleva varios años luchando contra la ubicación del parador en el castillo. Pero la Justicia también impone su criterio. Para el Concello de Monterrei tiene que ser un buen tirón de orejas haber dado licencia ilegal. Para sonrojarse, ciertamente. Y para la Xunta es un golpe haber gastado miles de euros de todos nosotros en algo que ahora resulta que no dispone de licencia. Muchos expertos en patrimonio han puesto el grito en el cielo en semejante proyecto ante la transformación de una de las fortalezas más vistosas de España, formando una acrópolis única. Pero no menos cierto es que esta sentencia no será la única que conoceremos próximamente. El parador dentro del castillo de Monterrei nació torcido y ya se verá cómo acaba.

Realmente la Axencia de Turismo de Galicia no tiene suerte ni mucho prestigio en estas cosas del patrimonio cultural. No es exactamente lo suyo, pero le queda cerca. A veces da la sensación de que quieren meterse en estas lides pero les falta algo. Se echa en falta un mayor rigor. Ya lo decíamos recientemente a raíz de la deficiente imagen que da el contenido de su página web en asuntos de esta índole. Bien es cierto que su actual directora, que no es especialista en patrimonio cultural, como tampoco su equipo directivo, hasta es posible que, en el fondo, no quisiera ella meter un parador en la fortaleza de Monterrei. Mas sin querer o queriendo, lo llevó a cabo. Pero su inmediato superior es el presidente Núñez Feijoo, de cuyo departamento depende la citada Axencia. Feijoo quiso e hizo el parador, (por eso ahora cuando se tiene que acercar a la zona parece hacerlo de modo discreto) como quisieron también desde el primer momento los alcaldes de Monterrei y de Verín. No se trata de  frenar ningún desarrollo o puestos de trabajo. Se trata de hacer las cosas bien, no chapuzas vergonzantes. Y de respetar al máximo el patrimonio cultural de Galicia, al que por fortuna pertenece la incomparable fortaleza de Monterrei. Lo dicho, hay una falta preocupante de rigor, de  humildad, de cabeza. Falta conocimiento. Sobran fotos, rituales propagandísticos, caprichos de poca monta que pueden arruinar muchas cosas. Y declaraciones ampulosas, huecas, que poco ilustran. Tiene Monterrei un fantasma que parece empeñado en poner nerviosos a quienes yerran con el dinero de los demás. ¡Claro que no es agradable recibir una sentencia contraria! Más agradable y limpio sería actuar con legalidad desde el minuto 1 pero…

Publicado elUncategorized

Un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *