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Los celadores del Chuvi reúnen 20.000 firmas de apoyo a sus reivindicaciones

Los celadores se sienten fuertes y unidos ante sus reivindicaciones. FOTO: J.M.G.
Los celadores se sienten fuertes y unidos ante sus reivindicaciones. FOTO: J.M.G.

JESÚS MANUEL GARCÍA. Los celadores del hospital Álvaro Cunqueiro han conseguido reunir 20.000 firmas de los vigueses en apoyo a sus reivindicaciones. Las rúbricas serán presentadas ante el Valedor do Pobo, ante el Parlamento de Galicia y seguramente se le hagan saber también al conselleiro de Sanidade, Jesús Vázquez Alumiña, en la reunión que este ha de fijar con ellos, a la mayor brevedad posible. Tanto que los afectados le dan siete días de plazo. Almuiña dijo el martes, día de protestas en Vigo, que esa reunión será cuanto antes.

   A pesar de ser un día de semana laboral, martes, la cita para la huelga y para la manifestación en favor de la sanidad pública, de la dimisión del equipo directivo del hospital, de la reversión de lo privado a lo público y de que funcione como debe este nuevo hospital, se saldó con un alto índice de seguimiento de la huelga y miles de personas protestando en la calle. Se está demostrando que los cambios habidos en la consellería no aplacan el clima de malestar que hay en el HAC. La situación del complejo hospitalario preocupa en la presidencia de la Xunta, pues se trata del buque estrella de la gestión de Alberto Núñez Feijoo en la primera ciudad de Galicia, y como no se ponga la mejor solución, lleva camino de ser, cada día más, una enorme pesadilla.

Estos profesionales ven reducidas sus competencias con la contratación de tigas. FOTO: J.M.G.
Estos profesionales ven reducidas sus competencias con la contratación de tigas. FOTO: J.M.G.

   Los celadores dejaron claro que no tienen nada en contra de que la gente trabaje, refiriéndose a los tigas, pero han dejado claro que continuarán realizando todas y cada una de sus funciones, a pesar de esos nuevos trabajadores, que están contratados por una empresa privada y no en las mejores condiciones. Según el testimonio de algunos trabajadores, tal es el estado de nerviosismo que hay en ciertos sectores del hospital que algún responsable ordenó que las muestras se entreguen a los tigas, o a los celadores.  Estos quieren seguir llevando a cabo tareas como el traslado interno y la gestión auxiliar de toda clase de productos farmacéuticos, muestras biológicas, hemoderivados, historias clínicas y otra documentación sanitaria, además de hacer el almacenaje  y la distribución del material sanitario, el traslado de instrumental médico y quirúrgico desde la central de esterilización, entre otras acciones.

Las aguas fecales llegan a la Fiscalía

   Por si no bastase con la jornada de huelga y de manifestación del martes, la contundencia de la actualidad quiso que el interés se desplazase  también a dos lugares de este gran hospital: Urgencias y Cocina. Como ya se informó, la rotura de una tubería de aguas fecales junto a la sala de críticos, al lado de la sala de reanimación y justo en un sitio donde hay un cuadro eléctrico, obligó a cerrar la circulación en esa zona hasta que consiguieron achicar el enorme charco de agua sucia en una zona tan delicada del hospital, de modo que lo que ahora se ven son plásticos tapando el hueco del falso techo. Este tema lleva a pensar en la calidad de los materiales con los que se levantó el Álvaro Cunqueiro. En algunos casos tanto se exigió una rebaja presupuestaria que el material suministrado no fue el de mejor calidad. En las últimas horas, según informa la agencia EFE, el Defensor del Paciente ha pedido a la fiscal jefe de Vigo que actúe de oficio por considerar que este reventón de la tubería de aguas fecales demuestra la existencia de deficiencias en el hospital, que se están haciendo evidentes de modo frecuente y que no hacen más que poner en peligro la vida y la salud de los pacientes. Susana García Vaquero deberá decidir.

   El otro punto de interés está en la cocina, pues ya se han servido, y son conocidos en todo Vigo, numerosos menús en no buen estado a varios pacientes. Unos los han devuelto enfadados, incorporando una nota manuscrita; otro ha optado por presentar una denuncia, pues se había encontrado un gusano en el puré de verduras. Son fallos reiterados que no se deberían seguir dando máxime cuando quien presta este servicio que pagan todos los ciudadanos es una empresa privada.

Publicado elSanidadVigo

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