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Un apóstol Santiago de curiosa iconografía en la catedral de Ourense

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Vista frontal de la escultura colocada en el parteluz del arco central del Pórtico do Paraíso. FOTOS: J.M.G.

JESÚS MANUEL GARCÍA. En el Pórtico do Paraíso de la Catedral de Ourense nos encontramos con una escultura que, siendo medieval, no pertenece a este importante conjunto artístico ubicado a los pies del templo. Hablamos de la imagen del Apóstol Santiago, colocada sobre un elevado zócalo delante del parteluz del arco central del pórtico. No es nuevo en esta catedral el interés que a lo largo de los siglos tuvo el cabildo para parecerse a la catedral compostelana en tantos aspectos. Y este de llevar la imagen de Santiago al lugar donde hoy la vemos no es ajeno a ese interés. En el Pórtico tenemos representado a Santiago en el grupo del colegio apostólico de esta obra escultórica, luciendo el baston en forma de tau.

Detalle de la escultura sedente.

Eduardo Carrero nos dice que la talla en piedra hoy a los pies del parteluz se hallaba presidiendo la capilla de este apóstol, documentada desde el siglo XV “en uno de los soportes del tramo de crucero ubicado frente a la capilla de Santa Eufemia”. Con semejante disposición, indica Miguel Ángel González, esta catedral imitaba a la de Santiago en el sentido de que esta dispone de dos tallas a ambos lados de la capilla mayor, una representando a Santiago Alfeo y la otra a María Salomé. En el archivo catedralicio se conserva un documento de abril de 1492 en el que el canónigo Gozalo das Seixas solicitaba enterramiento para él y para un hijo de Luis das Seixas al lado de la capilla del Apóstol Santiago, al lado de la de Santa Eufemia.

La imagen fue trasladada al Pórtico en el año 1857. Se trata de una estatua sedente, en la que Santiago sostiene un libro con su mano izquierda, teniendo en la derecha una espada apuntando hacia el suelo. Desde luego, esta no es una correcta representación de Santiago caballero luchador, pues lo tradicional es representarlo sobre el equino blandiendo la espada. Carrero considera que este Santiago posiblemente tuviese en su mano derecha un bordón.

La cartela fue sustituida por un libro y el bordón, por esta espada, de la que González García señala que en 1782 consta el pago de 112 reales al herrero para fundir la espada de Santiago. El motivo de dicha arma que cae sobre el regazo no es otro, piensa Carrero Santamaría, que la alusión al instrumento con el que se le dio muerte a este seguidor de Jesús.

Fotografía antigua del Apóstol, sobre el que podía leerse una cartela que ya no está a la vista. FOTO: L. Roisin.

Según Arteaga, fue un desacierto el colocar sobre un zócalo y junto al parteluz del arco central del Pórtico una “antigua y tosca imagen del Apóstol Santiago el Mayor, estatua que antes se veneraba encima del pedestal del pilar del crucero inmediato al púlpito de la Epístola y aquí existía en mediados del siglo XVI”. Añade que allí se le veneraba y celebraba misa en un altar delante de la imagen. Ese altar era una tabla “que se bajaba y levantaba sobre un estribo de hierro”.

 

Para saber más:

CARRERO SANTAMARÍA, E.: “Del modelo a la copia: el Pórtico de la Gloria de Santiago de Compostela y el Pórtico del Paraíso de la catedral de Ourense” en HUERTA HUERTA, P. L. (coord.): Modelo, copia y evocación en el románico hispano, Palencia, Fundación Santa María la Real, 2016.

SÁNCHEZ ARTEAGA, M.: Apuntes histórico artísticos de la Catedral de Orense, Ourense, 1916 y también en la edición de Duen de Bux, 2005.

 

Published inArteCatedral de OurenseGaliciaHistoriaOurensePatrimonio

2 Comments

  1. Ramón Rodríguez Isla Ramón Rodríguez Isla

    Estimado Jesús: Dentro de mi poca erudición sobre el tema, estarás de acuerdo conmigo en que siempre se copia lo de arriba. Como muchas parroquias copian de la diócesis o de iglesias unas de otras.
    Lo que más me gusta de la Catedral de Ourense y tengo en gran estima, es precisamente el que tenga el Pórtico del Paraíso. Ciertamente está eclipsado por el de Santiago de Compostela, pero a mi me sigue gustando mucho.
    Un saludo y como siempre es un placer leer lo que escribes.

    • El concepto de copia en la Edad Media no tiene nada que ver con el actual. De ahí el acierto de la publicación del primer libro propuesto al final del artículo, que nos permite hacernos una idea de dicho concepto. Copiar algo no era delito sino prestigio, como entendía en aquellos siglos y posteriores el capítulo de la sede auriense respecto de la de Santiago. Aunque en la catedral ourensana, en su fábrica, hay otras notables influencias de distinta procedencia. Muchas gracias, querido amigo, por seguir esta página web. Un abrazo.

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