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Una discreta iglesia que funcionó como catedral tudense

fachada principal barroca del templo en otro tiempo monacal y episcopal. FOTO: J.M.G.
Fachada principal barroca del templo en otro tiempo monacal y episcopal. FOTO: J.M.G.

JESÚS MANUEL GARCÍA. Al observar esta fachada sencilla, barroca, podemos pensar que es la de una iglesia cualquiera. Por su aspecto y por el de la torre que la acompaña, es evidente que, unos metros más allá se encuentra Portugal, y su influencia barroca en esta otra ribera del Miño no pasa desapercibida. Tras la sencilla fachada se esconde el interior de la famosa iglesia de San Bartolomé de Rebordáns, antiguo monasterio en el que se ubicó la sede episcopal tudense. Este inmueble religioso se sitúa en las afueras de la ciudad, en una zona en la que existió un importante asentamiento romano. Tanto es así que la iglesia se edificó sobre una necrópolis bajo imperial. Se trata del templo de un monasterio que fue benedictino primero, y después ajustado a la Regla de San Agustín y que existió hasta el siglo XV.

Fachada sur del templo que en el siglo XI acogió la catedral tudense. FOTO: J.M.G.
Fachada sur del templo que en el siglo XI acogió la catedral tudense. FOTO: J.M.G.

En este edificio establecieron su primera sede episcopal los obispos de Tui entre los siglos XI y XII. Data de los albores del románico y en las reformas hechas a partir del XII recogió influencias de la catedral compostelana. Tuvo una fachada románica que en el siglo XVIII fue sustituida por la que hoy vemos. Presenta una puerta en el centro, con arco carpanel sobre la que campea el espejo y, entre este y la puerta, una hornacina acoge la escultura del patrono. De todo el edificio las piezas de mayor valor artístico son los capiteles del interior, que pertenecen a la primera época del templo. Hay escenas varias zoomorfas que esconden rico simbolismo y también es posible contemplar los capiteles que muestran la cena de Herodes, la degollación de San Juan Bautista. Del siglo XVI son las pinturas murales que se exhiben en el ábside que representan la Pasión de Cristo y que fueron realizadas por el taller tudense de la familia Serveira.

Planta del templo, según Iglesias Almeida.
Planta del templo, según Iglesias Almeida.

La iglesia tiene planta basilical, de tres naves, con tres tramos. La principal o central remata en la cabecera con ábside para acoger la capilla mayor. Las laterales rematan en sendos muros rectos a ambos lados del ábside. A ambos lados del primer tramo hubo sendas capillas hoy desaparecidas, que daban a la planta cierto aspecto de cruz latina.

Lo poco que desde la calle se puede ver del ábside románico. FOTO: J.M.G.
Perspectiva del ábside románico. FOTO: J.M.G.

Dice López Alsina que la catedral destruida por el ataque normando no había afectado a la iglesia de San Bartolomé de Rebordáns. La catedral derribada ocupaba el mismo solar que la actual, según los resultados de las últimas excavaciones arqueológicas hechas en el templo episcopal. Con la catedral destruida, se menciona en la documentación la iglesia de San Bartolomé en el siglo XI, año 1024 como la iglesia principal de cuantas pertenecían a la sede tudense. La importancia que pasó a tener dicho templo puede deberse, piensa Alsina, a su antigua fundación o a otra causa. Desde la captura del obispo Alfonso por los normandos, la ciudad no tuvo otro prelado hasta el año 1067, época en la que la iglesia de San Bartolomé, que no había sido destruida en la invasión, pasó a prestar los servicios de una sede episcopal provisional. Se cree que en efecto este templo funcionó como catedral desde el año 1024 al 1067. Es posible que junto a esta iglesia sobreviviesen en los arrabales otras “pero sí era l aúnica que tendría una vinculación especial con la iglesia catedral destruida y con la propia sede tudense”, señala López Alsina.

Así pues, tras esta sencillez de la fachada de San Bartolomé hay mucha historia medieval tudense. Y ahí está, discreta, en un segundo plano de la vida que tuvo y que acogió siglos atrás. Por supuesto, merece la pena una visita.

Publicado elArquitecturaCatedral de TuiGaliciaHistoriaPatrimonio

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