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El peligro de los balcones sin barandillas en el hospital Álvaro Cunqueiro

Una pegatina advierte del peligro de abrir esta puerta. FOTO: Cedida.
Una pegatina advierte en la cuarta planta de la Vela A, del peligro de abrir esta puerta y asomarse al balcón sin protección. FOTO: Cedida.

JESÚS MANUEL GARCÍA. En la cuarta planta de la Vela A del hospital Álvaro Cunqueiro fue necesario bloquear la pared de cristal de la sala de estar de enfermos porque alguien forzó la manilla de la puerta que da acceso al balcón sin barandilla. Todas las velas o bloques de habitaciones de este hospital, que son seis, cada uno de cuatro plantas, tiene una fachada posterior que no es redondeada como la contraria, sino recta, con ventanas de mayor tamaño y, en la esquina del bloque, a la izquierda, una pared de cristal que incluye una puerta para acceder a unos balcones, uno por planta, sin protección. Parecen espacios diseñados, más que para ornamentación, para evacuación, pues de otro modo no se entiende su presencia.

Detalle de los balcones en el extremo izquierdo de cada Vela o pabellón, todos sin barandilla. FOTO: J.M.G.
Detalle de los balcones en el extremo izquierdo de cada Vela o pabellón, todos sin barandilla. FOTO: J.M.G.

    Para evitar que cualquier enfermo o visitante tenga tentación de abrir la puerta, o para evitar un susto por descuido, se le ha puesto un adhesivo para señalar que está estropeada y también han colocad la fila de asientos de un lateral, a manera de barrera. En esa zona la sala de enfermos forma un espacio rectangular terminado en el balcón y, a ambos lados, sendas filas de sillas unidas entre ellas para solaz de los usuarios, colocadas al modo de los históricos parladoiros de los pazos y castillos.

   En las últimas horas, en otra vela del HAC, la de psiquiatría, se llevaron un susto porque un paciente pudo forzar la puerta del balcón amenazando con tirarse al vacío, teniendo que acudir los bomberos que accedieron con una escalera desplegable a ese lugar. Ello indica que el ingresado pudo haber abierto por su cuenta la puerta. Esto supone, en general, un peligro en todo el hospital.

   No cesan los problemas en este gran edificio. Estos balcones pueden resultar muy peligrosos si se abren sus puertas, pues no hay protección ninguna al ser espacios carentes de uso. Quien tiene la capacidad de cuidar de la seguridad en esos balcones es la concesionaria, que se supone habrá sido avisada por los equipos de mantenimiento de este hospital. El número de balcones del HAC sin protección y a los que en teoría nadie puede asomarse, es de 24.

Publicado elArquitecturaSanidadVigo

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