Ir al contenido

La revista “Rudesindus” recuerda a Villaamil y Castro

FOTO: J.M.G.
Una de las dos sede de la Academia Auriense-Mindoniense es el monasterio de Celanova. FOTO: J.M.G.

JESÚS MANUEL GARCÍA. La Academia Auriense-Mindoniense de San Rosendo acaba de publicar el nuevo número de su revista de miscelánea de arte y cultura Rudesindus, que lleva el número 9 y se corresponde con el año 2013. En este número se recoge el discurso de ingreso de Carmen Manso Porto el 21 de septiembre de aquel año así como el de Gregoria Cavero Domínguez.

   Entre los artículos que presenta este nuevo número está el de la propia Manso, dedicado a José Villaamil y Castro (Madrid, 1838-1910) y la conservación del patrimonio monumental y artístico de la provincia de Lugo. Villaamil vivió en Mondoñedo en su juventud, en la casa número 12, frente a la catedral. Tenía 31 años cuando ya había publicado numerosos trabajos históricos y arqueológicos pero carecía de titulación académica, por lo que inició estudios en el Instituto de Enseñanza Media de Lugo obteniendo el título de Bachiller en Artes en 1869. En Madrid se examinó en la Escuela de Diplomacia para formar a expertos en lectura de documentos y así el 2 de octubre de 1869 se tituló como archivero, bibliotecario y anticuario pues había aprobado el citado examen. Trabajó y defendió el patrimonio artístico lucense a través de sus cargos recién obtenidos. Él descubrió pinturas murales en la catedral mindoniense.

Portada de la revista, en la que se combinan alusiones a San Rosendo y al rosetón catedralicio de Mondoñedo. FOTO: J.M.G.
Portada de la revista, en la que se combinan alusiones a San Rosendo y al rosetón catedralicio de Mondoñedo. FOTO: J.M.G.

   Santiago F. Pardo de Cela y Carlos Adrán Goás son los autores de otra pieza de investigación centrada en la Milicia Honrada de Viveiro en el año 1810. Estas agrupaciones fueron fundadas por la Suprema Junta Central Gubernativa del Reino, que publicó un reglamento para instruir y fundar precisamente estas Milicias Honradas, documento fechado en el Real Palacio de Aranjuez el 22 de noviembre de 1808. El motivo para constituir dichas milicias no era otro que el “conservar y mantener la tranquilidad en todos los pueblos, y singularmente en los más considerables, para imponer respeto a los bandidos, para aprehender a los desertores y para evitar con el pronto e irremisible castigo la multiplicación de los delitos […]”.

   Otro autor, Miguel Ángel González García escogió el tema de las reliquias para componer un texto acerca de estos elementos como devoto don y cortesía, estudiando el caso de las reliquias de Celanova y Cardeña. Beatriz Vaquero Díaz ofrece el estudio de cinco documentos del monasterio de Celanova correspondientes a los siglos XV y XVI. La música monacal es el tema de Manuel Rey Olleros con un artículo en el que analiza el Propio del tiempo en el manuscrito 9 de Silos.

   La familia gallega del rey Alfonso Froilaz (926-931) es el tema escogido por Manuel Carriedo Tejedo mientras Ana Suárez González escribe sobre la vuelta al cartulario, estudiando el cartulario pregótico de San Julián de Samos, que se conserva en el Arquivo Histórico de la Universidad de Santiago y cuyo contenido fue editado en el año 1986 por Manuel Lucas Álvarez. Se trata de un documento hecho en pergamino recio que data hacia el año 1200, compuesto de 91 folios irregulares que fueron foliados en época moderna, es decir, hacia el siglo XVII. Al documento primitivo se le añadieron dice la autora, cuatro folios que muestran un sumario hecho en el siglo XV. Suárez González estudia también los códices 976 y 977 del Archivo Histórico Nacional, cartularios pregóticos de Santa María de Sobrado, confeccionado en pergamino cuyo trabajo pudo quedar rematado a mediados del siglo XIII. En este artículo aún la investigadora se fija en otro documento como los doce folios diplomáticos del monasterio zamorano de Santa María de Valparaíso, fragmentos del dos libri cartarum pregóticos y diferentes. Eligio Rivas centra su interés en la figura de San Rosendo y la ourensana Serra de San Mamede, en la que se honra su memoria.

Publicado elCelanovaHistoriaPatrimonioPatrimonio documentalPublicaciones

Se el primero en comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *