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La calle mayor con soportales más larga de España

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Perspectiva de la calle desde su entronque con la Plaza Cervantes. Soportales y establecimientos comerciales marcan su carácter. FOTO: J.M.G.

JESÚS MANUEL GARCÍA. Volvemos a la encantadora ciudad histórica de Alcalá de Henares. Y lo hacemos deteniéndonos en su calle más castiza: La Calle Mayor, que pasa por ser la más larga de España con soportales. Estamos en la segunda ciudad de la Comunidad Autónoma de Madrid con mayor población pero, al acercarnos a este lugar de su callejero, parece que en vez de estar en tierra madrileña nos hallamos en tierra manchega. Hay que decir que la ciudad complutense está muy cerca del límite con la provincia castellano manchega de Guadalajara. De ahí su sabor en esta rúa alcalaína que hace las veces de una segunda plaza mayor, por el trasiego diario de gentes de toda condición que por sus soportales caminan o bien sobre los adoquines de la calle, cerrada al tráfico rodado. La Mayor está unida en línea recta con la calle Libreros, de no menos carácter, en una ciudad Patrimonio de la Humanidad, cargada de historia, repleta de arte.

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En esta calle se ubicaba el barrio judío. FOTO: J.M.G.

La calle Mayor de Alcalá se fue formando a ambos lados del antigun camino que comunicaba Madrid con Guadalajara, entre los siglos XII y XIII. Una calle totalmente castellana compuesta de casas con soportales y patio interior. Los edificios tienen entre una y dos plantas. Podemos ver una de estas casas típicas en la musealizada Casa de Cervantes, por ejemplo. Allí se ubicaba el antiguo barrio judío, donde siempre hubo una importante actividad mercantil. Las tiendas estaban ubicadas en sus soportales. El arzobispo de Toledo Alfonso de Fonseca fue quien, en el siglo XVI, dio la orden de sustituir las columnas de madera por otras de piedra caliza. A partir del año 1537 se comenzó a empedrar el pavimento de esta vía así como los callejones sin salida que partían de ella. La mayoría de las casas y sus fachadas originales fueron sustituidas a partir del siglo XIX. Hoy podemos hacernos una idea aproximada de cómo sería esta calle alcalaína gracias a las reconstrucciones virtuales que se pueden ver en el Centro de Interpretación del Burgo de Santiuste, ubicado en las inmediaciones de la muralla del Palacio Arzobispal.

La Mayor es una calle para pasear y perderse en sus callejuelas adyacentes, algunas de las cuales sorprenden al visitante por la presencia de importantes construcciones monumentales. Y en el ambiente, el ruido típico de los picos de las numerosas cigüeñas que anidan en mil y un sitios altos de esta ilustre urbe.

 

Publicado elAlcalá de HenaresArquitecturaPatrimonio

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